
Sr. Director: El aborto no es una tema religioso. Es un problema humano y social, mejor dicho, es un fracaso social y personal. Ninguna mujer decide abortar gustosamente; sin embargo, algunos hombres sí fuerzan a esa situación a las mujeres embarazadas. Hay más machismo del que creemos en los abortos. Tampoco ninguna sociedad debería admitir una cifra tan espantosa como la de abortos en España cada año.
Aunque no sea un tema religioso, bienvenida sea la campaña de la Conferencia Episcopal que demuestra que los obispos son unos linces, que tienen muy buena vista y se unen a la reacción ciudadana en defensa de la vida que ha provocado la iniciativa legislativa abortista del Gobierno. Ya somos más en la calle, en defensa de la vida, por una sociedad más humana. María Ángeles Serrano. Sevilla.
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