jueves, 9 de octubre de 2008

La llamada inoportuna del móvil

Por razones médicas y debido a mi colesterol, camino, todos los días que puedo, una hora y cuarto por los alrededores de mi pueblo. Como paso por delante del cementerio, hago un alto en el camino y, entro para rezar por los difuntos. No hace falta decir, que en el campo santo, si hay algo es silencio. Lo bueno y lo malo de los móviles es que suenen en cualquier momento, siempre el dueño está localizado, etc, . Estando rezando delante del sepulcro de un amigo, me ha sonado el móvil. La música que tengo es la sintonía de un programa de toros, al dar la llamada el teléfono y escuchar la sintonía todo los vivos que me acompañaban, me han mirado recriminándome romper el silencio. Como he podido, he cortado la llamada, acto seguido, el teléfono ha vuelto a sonar, alguien quería hablar conmigo urgentemente. He vuelto a colgar, y corriendo, he salido del cementerio, con un propósito, cuando entre otra vez lo pondré en silencio. Hoy he entendido lo molesto que es el teléfono cuando le suena a alguien en un lugar que se ha de guardar silencio, y la vergüenza y nerviosismo que se pasa cuando todo el mundo te mira.

1 comentario:

Bárbara dijo...

Muy bueno el comentario. ¿Porqué tienes habilitada la moderación de comentarios? Siempre me ha llamado la atención.
Saludos.