sábado, 17 de octubre de 2009

A José María de Vaz de Soto

Leo en el periódico El mundo, del día 17 de octubre su artículo titulado "Prada, Juan Manuel de", como comprenderá, no voy a entrar en lo que usted comenta del escritor de la novela "Las máscaras del héroe", porque creo que es algo entre usted y Juan Manuel.
Lo que no estoy de acuerdo con usted son las afirmaciones, tan categóricas, que hace en su artículo: "del mismo modo que una bellota no es una encina, que una pipa de naranja no es un naranjo y que un huevo de tórtola o de gallina no es una tórtola o una gallina, un cigoto reciente, un embrión de hace unas horas o un feto humano de 10 o 12 semanas no es un ser humano, o sea, no es un niño ni una niña, no sufre ni padece como ellos."
José María, no mezcle las churras con las merinas. Si yo agarro una bellota, una pipa de naranja, o un huevo, y dejo que pase el tiempo, no se convierten en una encina, en una tórtola o en un naranjo, no faltaría más. Pero si dejo evolucionar a un cigoto, con el paso del tiempo será un niño o una niña. Y si es un feto de 10 0 12 semanas, ya no tengo ni palabras para decirle lo que es, me remito a la ciencia. Supongo que usted habrá visto un feto de 12 semanas, es lo más parecido a un hombre.
Respecto que el feto no sufre, yo no estaría tan seguro. Le recuerdo que uno de los métodos abortivos es la inyección intraamniótica que consiste en inyectar en el saco amniótico, a través del abdomen, una solución de sal al 20% o suero glucosa al 50%, después de haber extraído por el mismo medio de 10 a 300 ml de líquido amniótico. La placenta sufre necrosis, el no nacido tarda aproximadamente una hora en morir por efecto del envenenamiento salino, y termina por ser expulsado antes de transcurridas treinta y seis horas.
También le quiero decir que a un amigo que en una excursión se encontró unos huevos de ave, la Guardia Civil le multó por delito ecológico, y tuvo que pagar una multa muy elevada, y eso que eran simplemente huevos, no quiero pensar si hubieran sido tórtolas.

1 comentario:

cambiaelmundo dijo...

Excelente, Gaby, muy claro y distinto.