sábado, 30 de agosto de 2008

Carta de la ministra al Presidente del COI

Artículo de Luis María Ansón en El Mundo el día 29 de agosto de 2008.
Un compañero sagaz del entorno de Samaranch me ha proporcionado copia de la carta que la ministra de Igualdad, Bibiana Aída, ha dirigido al Presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge. La reproduzco íntegramente a continuación.
Sr. D. Jacques Rogge, presidente del COI, Laussanne.
Mi estimado presidente:
Tras expresarle mi felicitación por el éxito de la organización y audiencia que han tenido los juegos de Pekín, me siento en la obligación ineludible de subrayar el intolerable machismo que se ha producido a lo largo de la Olimpiada.
Si todas las naciones democráticas han aceptado la igualdad entre el hombre y la mujer, ¿por qué esa discriminación de que haya pruebas para varones y pruebas para hembras, por separado? La mujer puede y debe competir con el hombre en todos los terrenos. Antes de la Guerra Mundial se contaban con los dedos de las manos las mujeres que estudiaban en la Universidad de Madrid y, además, no podían votar. Hace sólo unas décadas era impensable una mujer pilota, una mujer generala del Ejército, una mujer ministra. Si en las Fuerzas Armadas, en la cátedra, en la judicatura, en la política la mujer compite con el hombre ¿por qué no en el deporte, por qué esa hiriente discriminación?
Mire usted, señor presidente. La atleta jamaicana Fraser ha alcanzado una marca que se acerca a la del mítico Jesse Owens en los Juegos Olímpicos de Berlín, cuando aquel negrito escarneció a Hitler. A mí me hubiera gustado que compitiera con el atleto Bolt en los 100 metros. Entre ambos hay menos de un segundo de diferencia, ¡tampoco es tanto! ¿qué habría pasado, por ejemplo, en un partido entre la rusa Dementieva y el español Nadal, ese carca que se envuelve siempre que puede en la bandera roja y gualda? Y ¿por qué no jugaron un partido la selección argentina de fútbol, medalla de oro, con la de Estados Unidos femenina, medalla de oro también? La mujer puede competir con el hombre en todo, incluso en halterofilia, lucha y boxeo, no digamos nada en piragüismo, ciclismo o béisbol. Sólo un atávico machismo discrimina en los Juegos Olímpicos al hombre y a la mujer.
Por otra parte, lo razonable es el establecimiento de cuotas según las enseñanzas de José Luis Rodríguez Zapatero, el gran timonel español, el faro de la alianza de las civilizaciones, el sol rojo que calienta nuestros corazones e ilumina el mundo. Un equipo de fútbol debería estar formado por seis mujeres y cinco hombres y la misma fórmula habría que aplicarla al baloncesto, hockey o balonmano.
En las finales de las pruebas atléticas, en la final de los 100 metros por ejemplo, deberían alinearse, según las enseñanzas sabias de Zapatero, cuatro negritos y cuatro mujeres que serían también negritas, porque estas gentes de color corren que se las pelan. Y a ver quién gana.
En fin, señor presidente, cuando Coubertin restableció los Juegos Olímpicos no competían mujeres. Puede estar usted seguro de que el movimiento feminista conseguirá en el siglo XXI que se termine con la atroz discriminación de la mujer en el deporte y que desaparecerán las pruebas para mujeres con esa inadmisible diferencia de género que ahora preside los Juegos. La igualdad entre los sexos exige una pronta rectificación y yo, como miembra del Gobierno de Zapatero y como ministra de Igualdad, le escribo para que tome buena nota de ella, si no quiere que José Blanco, nuestro impagable Pepiño, la emprenda contra usted en los micrófonos de la Sexta.
Muy atentamente, Bibiana Aída, ministra de Igualdad.
P.D. Le envío mis dos últimas obras de estudios filológicos: Sintaxis de las subordinadas sustantivas y Las relativas sin antecedentes expreso, libros que han provocado el debate de Ignacio Bosque, Salvador Gutiérrez y Violeta de la Montaña.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué vergüenza de Ministra! Como lo escrito aquí sea cierto... es para echarse a llorar... patético lo que puede llegar a hacer la estupidez de querer destacar a base de tonterías...En fin, seguiremos con nuestros ''grandes'' ministros unos cuantos añitos más, es lo q hay... (por lo que se ve, para los socialistos/as, estos son los grandes problemas de España y del mundo...)

Anónimo dijo...

Qué vergüenza de Ministra! Como lo escrito aquí sea cierto... es para echarse a llorar... patético lo que puede llegar a hacer la estupidez de querer destacar a base de tonterías...En fin, seguiremos con nuestros ''grandes'' ministros unos cuantos añitos más, es lo q hay... (por lo que se ve, para los socialistos/as, estos son los grandes problemas de España y del mundo...)

Víctor Beníez dijo...

¿Esta carta es verídica?
No me lo puedo creer... Parece mas un monólogo de humor que una carta, menuda "representanta" tenemos...
Un saludo!