Desde allí se veía, perfectamente, el pico Mágina, que nos costó poco en coronar. Allí nos encontramos con unos excursionistas que habían subido al pico por la ruta del Gargantón.
Después de descansar, un poco, iniciamos la última parte de
nuestro recorrido, llegar al Miramundo.
Teníamos previsto llegar a este refugio después de una hora aproximadamente. Pues no, nos costó casi cuatro horas, y no llegamos al Miramundo. Nos perdimos. La verdad es que pasé un poco de miedo, pero gracias a Dios, volvimos a nuestro lugar de partida, después de que el que se quedara en tierra llamara al 112 y al Guardia civil diciendo que nos habíamos perdido.
Me ha ayudado mucho, que a la gente que le he comentado nuestra excursión, me han hablado que los buenos montañeros siempre se pierden alguna vez, o muchas veces.
1 comentario:
He de decirle que me encanta su blog. C´est magnifique
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