lunes, 13 de octubre de 2008

"Cartas al director"

Cuando voy por mi pueblo, Jódar; o por Jaén, ciudad en la que trabajo; son muchas las personas que me dicen que leen las cartas que me publica el diario Jaén y El Mundo. Los lectores me dicen que son breves y con mucha chispa, y que casi todas las cartas son de temas positivos. Después me preguntan de dónde saco la inspiración para escribir sobre los diferentes temas. Les digo que leo la prensa, escucho la radio, y sobre todo, observo lo que pasa a mi alrededor. En un momento de calma, reflexiono sobre lo que puedo escribir, y manos a la obra, redacto y lo envío. Les digo que es fundamental perder el miedo a escribir, que se eso se consigue con el tiempo. Después les animo a que escriban sobre cualquier tema, y al ver la carta publicada, eso les animará a redactar más. Yo todavía recuerdo la primera carta que escribí hace ya muchos años.

jueves, 9 de octubre de 2008

La llamada inoportuna del móvil

Por razones médicas y debido a mi colesterol, camino, todos los días que puedo, una hora y cuarto por los alrededores de mi pueblo. Como paso por delante del cementerio, hago un alto en el camino y, entro para rezar por los difuntos. No hace falta decir, que en el campo santo, si hay algo es silencio. Lo bueno y lo malo de los móviles es que suenen en cualquier momento, siempre el dueño está localizado, etc, . Estando rezando delante del sepulcro de un amigo, me ha sonado el móvil. La música que tengo es la sintonía de un programa de toros, al dar la llamada el teléfono y escuchar la sintonía todo los vivos que me acompañaban, me han mirado recriminándome romper el silencio. Como he podido, he cortado la llamada, acto seguido, el teléfono ha vuelto a sonar, alguien quería hablar conmigo urgentemente. He vuelto a colgar, y corriendo, he salido del cementerio, con un propósito, cuando entre otra vez lo pondré en silencio. Hoy he entendido lo molesto que es el teléfono cuando le suena a alguien en un lugar que se ha de guardar silencio, y la vergüenza y nerviosismo que se pasa cuando todo el mundo te mira.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Los deberes hacia los padres

Soy el tesorero de la Asociación de Alzheimer "Sierra Mágina de Jódar". Con motivo del día del Alzheimer, hablamos con uno de los sacerdotes del pueblo para que celebrara una misa por los difuntos de la asociación. Nos dijo que encantado, que sería el día 7 de octubre. La primera lectura de la misa era del libro del Eclesiástico, capítulo tres, me gustó tanto que la copio a continuación:
1 Hijos, escúchenme a mí, que soy su padre; hagan lo que les digo, y así se salvarán. 2 Porque el Señor quiere que el padre sea respetado por sus hijos y confirmó el derecho de la madre sobre ellos. 3 El que honra a su padre expía sus pecados 4 y el que respeta a su madre es como quien acumula un tesoro. 5 El que honra a su padre encontrará alegría en sus hijos y cuando ore, será escuchado. 6 El que respeta a su padre tendrá larga vida y el que obedece al Señor da tranquilidad a su madre. 7 El que teme al Señor honra a su padre y sirve como a sus dueños a quienes le dieron la vida. 8 Honra a tu padre con obras y de palabra, para que su bendición descienda sobre ti, 9 porque la bendición de un padre afianza la casa de sus hijos, pero la maldición de una madre arranca sus cimientos. 10 No busques tu gloria a costa del deshonor de tu padre, porque su deshonor no es una gloria para ti: 11 la gloria de un hombre proviene del honor de su padre y una madre despreciada es un oprobio para los hijos. 12 Hijo mío, socorre a tu padre en su vejez y no le causes tristeza mientras viva. 13 Aunque pierda su lucidez, sé indulgente con él; no lo desprecies, tú que estás en pleno vigor. 14 La ayuda prestada a un padre no caerá en el olvido y te servirá de reparación por tus pecados. 15 Cuando estés en la aflicción, el Señor se acordará de ti, y se disolverán tus pecados como la escarcha con el calor. 16 El que abandona a su padre es como un blasfemo y el que irrita a su madre es maldecido por el Señor.

martes, 7 de octubre de 2008

¿Es usted del Opus Dei?

No es que yo esté todos los días en el cementerio, pero acostumbro a ir muy a menudo. El sábado pasado el tiempo estaba revuelto y pensé: "me llevo un chubasquero por si llueve". El chubasquero lo introduje en una mochila que tengo de la Universidad de Navarra, y a caminar. Mientras paseo a paso ligero, aprovecho para rezar el rosario. Llegué al cementerio, entré, visité a mis familiares y amigos difuntos, y al salir del campo santo un matrimonio se dirigió hacia mí, y la señora me preguntó: -¿Es usted del Opus Dei? Yo le contesté afirmativamente. La señora le dijo al marido: -Ves, como yo te lo decía, una persona que tiene una mochila de la Universidad de Navarra y reza el rosario es del Opus Dei. Aproveché para decirles que el silogismo era cierto, en mi caso, pero que se equivocarían si lo volvían a poner en práctica, porque hay mucha gente que tiene una mochila de la Universidad de Navarra y no es del Opus Dei, y hay multitudes de personas en todo el mundo que rezan el rosario y no son de la prelatura.

sábado, 4 de octubre de 2008

Ubi sunt?, ¿dónde están?

Me considero una persona poco informada, aunque dedico un tiempo todos los días a leer la prensa, escuchar la radio, y ver los telediarios. Nadie duda que estamos pasando por una crisis económica, incluso ZP ya lo admite. Jorge Manrique, poeta español del siglo XV, en su obra poética más conocida: Coplas a la muerte de su padre, que como todos sabemos habla de lo pasajero de la vida, en unos versos muy conocidos se pregunta por las cosas terrenas ( Ubi sunt?, ¿dónde están?) "¿Qué se hizo el rey Don Juan? …¿Qué fue de tanto galán?
… ¿Qué se hicieron las damas?..." etc. Yo me hago preguntas parecidas ante esta crisis: ¿Dónde están los sindicatos? ¿Dónde está la UGT? ¿Dónde está CCOO? ¿Dónde están los colectivos que salen a las calles? No he oído declaraciones de estos sindicatos que nos tranquilicen a los trabajadores. No quiero pensar que están callados porque son aliados del gobierno, ¿y si el poder ejecutivo fuera de otro color?, seguro que estarían, hace tiempo en la calle, pidiendo responsabilidades.

jueves, 2 de octubre de 2008

La publicidad del río Guadalquivir




Leo en la prensa, escucho en la radio, y veo en la televisión el error que ha cometido la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía con el cartel publicitario del río Guadalquivir. Es algo que no me extraña lo más mínimo. No hay nada más que ver las faltas de ortografía, que hay en muchos anuncios publicitarios de cualquier ciudad: “garage”, “Lopez”, “Jaen” etc. Aparte de las razones ortográficas, hay más razones de peso, para cometer estos errores, pero yo quiero señalar sólo dos: 1ª Hace tiempo escribí una carta alertando que la sociedad se está descristianizando. Y la cultura cristiana es muy importante para todo el mundo. Los países europeos tienen cultura y raíces cristianas. Alguien que quiera estar informado, debe tener una serie de conocimientos que considero imprescindibles, uno de ellos la cultura cristiana. Si el señor que ha hecho este cartel, y los que lo han revisado no saben lo que es una catedral, seguro que han buscado en google: “Catedral”, y les ha salido, por casualidad la de Mallorca, y han pensado que sólo hay una, y la han colocado en folleto. 2ª Otra posibilidad es que estos señores pensaran que Mallorca es una de las ocho provincias andaluzas. Y dijeron, en vez de la catedral de Sevilla, insertamos la catedral de Mallorca, para que todo no sea Sevilla, que Andalucía tiene más provincias y el Guadalquivir también pasa por Mallorca.

Gracias al ángel de la guarda

Ayer estaba en la consulta de un estomatólogo, y he escuchado esta conversación entre dos jóvenes. Uno de ellos que se llamaría Miguel, Gabriel o Rafael, por lo que pude deducir, le decía al otro muchacho: “El lunes por la noche nos desplazamos a Úbeda para celebrar mi onomástica. Después de cenar, nos fuimos al ferial a tomarnos unas copas. Al acabar, cerca de la 1 de la mañana, yo estaba un poco bebido, y tenía que coger el coche para volver a mi pueblo. En la rotonda de Úbeda estaba la guardia civil haciendo un control de tráfico. Los ocupantes del automóvil al ver la benemérita y pensar en mi estado, nos asustamos todos, porque veíamos venir que nos sancionarían. Alguien, en el asiento trasero del coche, rezó al ángel de la guarda una oración, prometiendo que no beberías más, y que haría lo posible para que yo no condujera más en esas condiciones. Al llegar a la altura del control, la guardia civil nos paró, yo asustado. El agente nos dio las buenas noches, nos miró, y nos dijo: -Circulen. Yo y mis amigos, después de recuperarnos del susto, dimos gracias al ángel de la guarda porque me salvó de una buena multa. Y voy a cumplir lo prometido, no conduciré más con un gramo de alcohol”.